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viernes, 26 de enero de 2018

EL ULTIMO TROVADOR DE SEVILLA

El Pali, es el nombre artístico por el que era conocido Francisco de Asís Palacios Ortega, cantaor y compositor de sevillanas. Nació en Sevilla en 1928 y murió en Sevilla en 1988 a los 60 años de edad.
Las sevillanas de El Pali eran auténticas semblanzas costumbristas, y su peculiar voz le hizo entrar por derecho propio entre los grandes del cante por sevillanas, lugar en el que figurará para la historia.



Familia

Era hijo de José Palacios Percio (trianero) del popular Corral de la Cerca-Hermosa, y Magdalena Ortega Miró (macarena) pariente de la saga de los Gallos (toreros).

Inicios

El Pali fue bautizado en la Parroquia del Sagrario de la Catedral Hispalense. Estudia entre otros en el Colegio San Diego ubicado en el Barrio de Santa Cruz. Gran lector de los Hermanos Álvarez Quintero, Bécquer, y Federico García Lorca. Durante sus vacaciones escolares y en compañía de varios amigos del barrio, interpretan teatrillos de comedias y obras de los escritores antes reseñados, en plena calle para regocijo de los vecinos. Su primer trabajo es en el diario ABC, pasando posteriormente, a ayudar a su padre en las tareas del Puerto de Sevilla.

Deportes

En su juventud fue una persona muy activa y deportista, practicaba el atletismo (corredor de fondo y de Cross), representó a Sevilla durante tres años en el campeonato de España. También le gustaba el ciclismo y el fútbol.



Flamenco

Hacia los 20 años, y a pesar de la negativa de su padre, empieza a cantar en saraos y tablaos, ganando como aficionado una considerable cantidad de premios. Era cantaor de flamenco, (conocía casi todos los palos) pero no tuvo suerte en esta disciplina. A partir del año 1.950, formó parte de una pequeña compañía de artistas con los cantaores Miguel de la Isla, Manolito Rubio, guitarristas Los Hermanos Gutiérrez y humoristas El Gran Simón y Paco Gandía.



Sevillanas

En el año 1.968, grabó en compañía de Miguel de la Isla y de Joaquín de Paradas su primer disco de sevillanas. El grupo se llamaba Los Rocieros del Quema. Un año después graba su segundo y último disco con dicho grupo, quedando para el recuerdo, aquellas sevillanas que decían: "Ya no pasan cigarreras por la calle San Fernando....".
En 1970 grabó su primer disco en solitario, en el iban incluidas ocho sevillanas cofrades y cuatro fandangos de Huelva, fue un grandioso éxito y se agotaron todos los discos al poco tiempo de salir al mercado. A partir de ese momento El Pali se convertiría en todo un mito y empezó a ser conocido también como El Trovador de Sevilla, sobrenombre acuñado por ser tema central de muchas de sus sevillanas las tradiciones del pueblo que le vio nacer, tradiciones que él conoció, y que viéndolas desaparecidas, quiso glosar en sus letras para legárselas a los sevillanos que le conocieron y a las generaciones futuras, que sin duda conocerán su voz.



Récord de creatividad

Grabó más de 20 discos, más de trescientos títulos, el primer solista de sevillanas, el primero en utilizarlas para contar historias locales, el primero en cantarlas por seguiriyas y soleá de Triana…Aquel hombre de peso, con gafas de culo, gin tonic en la mano, gracia a raudales y guasa cuando lo picaban fue un recordman no muy bien tratado por el reconocimiento. A su memoria en 2010, el periodista y escritor Antonio Ortega publicó su biografía titulada El último Trovador.



Ruta Palista

Desde hace ya varios años un grupo de amigos apasionados y amantes de las sevillanas del Pali, reunidos como sino en un bar entre cervezas crearon la llamada "Ruta Palista". En ella se hace homenaje a este gran cantaor de sevillanas, que tanto y tanto amor le tenía a esta ciudad, su ciudad donde el moría por su costumbres y por sus gente.
Esta ruta consiste en ir sitio por sitio, rincón por rincón donde Francisco Palacios Ortega cantó o aquel sitio donde él le dedicó una sevillana.
Esta ruta no tiene fecha determinada, se hace cada año y cada vez cuenta con más gente, cada vez más personajes conocidos de la ciudad de Sevilla, sus sobrinos y familia nunca faltan
Ellos están luchando por darle el homenaje que las instituciones siempre le han negado. Hace poco uno de los integrantes de dicha ruta ha sacado un disco homenaje donde todos los beneficios van para la iniciativa de construirle un monumento al Pali, el ayuntamiento de Sevilla ya ha dado el visto bueno, solo falta su financiación.

En esta fotos vemos la primera "ruta palista", donde Francisco Palacios ortega vivió toda su vida, en el Postigo del Aceite.

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